Dulce Como Amélie - Capítulo 2.
Dulce Como Amélie Por: Dirk Kelly Capítulo 2 - Llamadas que acortan desiertos La tarde seguía oliendo a primavera cuando Lindsay Harrington encendió el pequeño Mini Cooper color crema y abandonó lentamente las calles cercanas al festival despues de entregar pesonalemente el pedido de repostería en Delos Café. Manhattan continuaba celebrando. Los músicos callejeros improvisaban melodías de jazz en las esquinas, los vendedores de flores parecían haber agotado todas las peonías de la ciudad y el viento seguía jugando con los pétalos que flotaban entre los edificios como pequeños copos rosados. Lindsay bajó un poco la ventanilla. Entró el aroma de los árboles recién florecidos mezclado con el inconfundible perfume del café tostado que escapaba de una cafetería italiana. Sonrió. Siempre había pensado que Nueva York tenía un olor distinto en primavera. No era únicamente el perfume de las flores. Era el olor de millones de personas convencidas de que todavía podían comenzar ...