Sombras de Nashville - Capítulo 5..
Sombras de Nashville
Por: Dirk Kelly
Capítulo 5 – Moviendo las Fichas
La madrugada en Nashville siempre tenía un ritmo distinto, uno que Timothy conocía bien. Mientras la mayoría dormía, él planificaba. Cada detalle, cada contacto, cada posible debilidad de Jon y Sienna estaba cuidadosamente anotada en su mente, como la letra perfecta de una canción que aún no había terminado de escribir.
Desde su loft en el centro, con vista a las luces distantes que nunca se apagaban del todo, Timothy repasaba mentalmente su siguiente movimiento. No era solo un músico con un pasado oscuro; era un estratega que sabía que para destruir a alguien debía atacar sus cimientos.
Había escuchado la canción que Jon lanzó sin querer. La confesión oculta en cada verso era un arma de doble filo, y Timothy estaba decidido a usarla en su favor. No bastaba con la amenaza: quería hacerlos temblar, romper la confianza, sembrar dudas, y que el veneno llegara hasta el hueso.
Su teléfono vibró. Un mensaje con coordenadas. Era una pista sobre un lugar donde se guardaba algo valioso: más pruebas, quizás, o secretos enterrados de Jon y Sienna.
—Perfecto —murmuró—. El juego comienza.
Sin perder tiempo, tomó su guitarra y salió a la noche, cada paso medido, cada respiración calculada. Su voz baja y firme, cantando mentalmente la melodía de una venganza que se avecinaba.
Mientras tanto, al otro lado de la ciudad, Jon sentía que las sombras de su pasado empezaban a cobrar vida propia. Pero aún no sabía que el verdadero peligro no era la canción, ni siquiera la verdad enterrada. Era Timothy James.
Y Timothy estaba a punto de tocar la nota que haría temblar a Nashville entera.
... capitulo 5... El sol comenzaba a filtrarse entre los rascacielos de Nashville cuando Jon y Sienna se encontraron en el pequeño café de siempre, un lugar donde la música country se colaba suave entre el aroma del café y la madera gastada.
Ambos habían decidido que, pese a la tormenta que se avecinaba, necesitaban un momento de normalidad. Sin embargo, la sombra del mensaje anónimo que Sienna había recibido aún pendía sobre ellos como un susurro inquietante.
—¿Quién crees que fue? —preguntó Jon, revolviendo su café sin realmente beberlo—. El que envió el mensaje, digo. Y quién pudo poner esa canción en la radio sin permiso.
Sienna bajó la mirada, apretando los dedos alrededor de su taza. —No lo sé. —Suspiró—. No tenemos pruebas, solo miedo y suposiciones.
—¿Sospechas de alguien? —Jon la miró directo a los ojos, buscando una respuesta que los sacara de la incertidumbre.
Ella negó con la cabeza, pero sus ojos no podían ocultar la tensión.
—No del todo —confesó—. Pero Timothy James está por todas partes. Es imposible ignorarlo. Es como si siempre estuviera un paso adelante, y ahora con lo del incendio... No sé. No puedo dejar de pensar que está involucrado.
Jon frunció el ceño, mezclando frustración y preocupación.
—Lo conozco. No me sorprendería que estuviera detrás de esto. Pero si es así, quiere jugar sucio. Muy sucio. ¿Por qué ahora? ¿Por qué usar esa canción para arruinarnos?
—Quizás porque sabe que la canción es la única verdad que nos queda —dijo Sienna, mordiendo el labio—. Pero también porque quiere que tengamos miedo, que dudemos de todo, incluso de nosotros mismos.
Un silencio pesado cayó entre ellos.
Mientras tanto, en un estudio pequeño y oscuro, Timothy afinaba su guitarra, su mente girando en torno a la conversación que sabía que ocurría en algún lugar de la ciudad.
"Ellos no sospechan que soy yo... aún," pensó, dejando que sus dedos acariciaran las cuerdas con una mezcla de ternura y amenaza.
Sabía que era cuestión de tiempo. Y que la verdadera batalla apenas comenzaba.
Continuará...

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